lunes, 18 de abril de 2016

¡Para los idealistas!



La historia que explico hoy va dirigida a todos aquellos que, como yo, creen que todo es posible. Si, para todos los que creéis que luchando y con voluntad las cosas se consiguen, que el amor lo puede todo, que los "buenos" siempre ganan... ¡Esta historia es para los idealistas!




Estos dias he aprendido un lección de vida que me gustaría compartir. Es una de aquellas lecciones que te hacen madurar. Hay cosas que por más que quieras, por más que las deseas y por más que luchas por ellas... no están en nuestras manos, no podemos hacer nada: una enfermedad grave, alguien que decide marchar... no se puede hacer nada porque no depende sólo de uno mismo. Depende de otros, de la suerte, la casualidad, el destino, de un dios... los seres humanos durante milenios le hemos puesto diferentes nombres intentando buscar una explicación razonable.

"En la vida hace falta: paciencia para aceptar las cosas que no podemos cambiar, fuerza para cambiarlas e inteligencia para distinguirlas" -Reinhold Nieburh-.

Lo importante de todo esto es saber qué hacer cuando te das cuenta de que aquello que sucede es así y no se puede hacer nada. ¿Qué haces con el dolor, la frustración y la rabia que esto provoca? Aceptar lo que ha sucedido aparta la rabia y la impotencia, deja espacio para la sinceridad y la tranquilidad. Nos ayuda a vivirlo entendiendo que el dolor, en este momento es el camino por el que se transita para la curación, para ser más fuerte... para salir renovado. Sabiendo del cierto que... como siempre, el paso del tiempo nos acomoda a la nueva situación y que uno nunca volverá a ser aquel que era cuando entró en la tormenta.

Para los soñadores como nosotros, os animo a no tirar la toalla, dado que seguramente nuestra vida se basa en continuar luchando incluso cuando los otros lo ven perdido. Tal vez se trata de tener suficiente inteligencia para saber dónde poner la energía para luchar y de vez en cuando, acabar ganando.

               
                                                         Canción Know where I've been. Hairspray.

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