domingo, 22 de diciembre de 2013

EL DUELO COMO EXPRESIÓN DE TRISTEZA

Post firmado por IRIS ALARCÓN

Hace tiempo que no hago ninguna publicación en nuestro querido blog Ágora Médica! He estado pasando mi duelo particular, y hoy, me gustaría hablar sobre esto. He leído mucho sobre el tema últimamente, sobre la medicalización de las vivencias del día a día, la necesidad de nuestra sociedad de encontrar una solución rápida y efectiva al dolor y las respuestas muy limitadas que nuestra medicina puede dar.



Perder algo que amas muchísimo, más que nada, que es el centro de tu vida y que te parece imprescindible es muy, muy doloroso.

Es un dolor que ahoga, te aprisiona y no te deja respirar. Evidentemente, cuando te pasa eso, lo primero que necesitas es alguien que te dé una respuesta efectiva y rápida a este dolor que no te deja continuar... Es un dolor que uno no sabe cómo explicar: "estoy angustiada", "estoy cansado", "no consigo dormir por las noches", "como mucho y no me puedo controlar"... Además, a este dolor se une otra sentimiento, el MIEDO. Un miedo incontrolable a que las otras cosas de tu vida también se hundan: "necesito una analítica para ver si tengo anemia", "haga una radiografía a mi marido porque está tosiendo mucho" , "explora bien a mi hija porque estoy segura de que le pasa algo"...

La realidad de todo ello, también complicada de aceptar, es que este dolor y este miedo que han aparecido en nuestra vida y que no podemos controlar, no tiene ninguna solución mágica, no hay ninguna analítica que pueda diagnosticar ni ninguna pastilla que la pueda hacer desaparecer (aunque haya personas que nos digan que sí, les aseguro que no, no existe!). Sólo hay una cosa que hace que el dolor se haga cada vez más pequeño: EL TIEMPO. Es el paso del tiempo lo que hará que este dolor tan intenso vaya disminuyendo hasta que se reconvierta en una lección de vida. Una lección de la que habremos aprendido mucho, que recordaremos y que nos ayudará a afrontar la vida y las nuevas situaciones con más habilidad .

Es como cada uno de nosotros vivamos este tiempo de duelo lo que nos ayudará a afrontar las nuevas situaciones de una forma más o menos positiva.

En esta época de cambios en mi vida y de un duelo muy profundo, la esperanza de que todo esto será para vivir un futuro mejor, me reconforta en el camino. Eso y el amor que me regalan cada día mis amigos y mi familia.

Por este motivo, me parece absolutamente necesario que todos los profesionales (y no tanto profesionales) de la salud no se aprovechen ni del dolor ni del miedo de las personas que viven un mal momento. Acompañar en el camino es necesario. Engañar con promesas que son humo, desde mi punto de vista, es del todo inhumano. # NoSinEvidencia.

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